Conceptos básicos de jubilación

En este apartado encontrará los conceptos básicos relacionados con la jubilación, muchos de ellos derivados de la legislación vigente por la que se rige la Seguridad Social en España.

Base de cotización mensual

La base de cotización mensual es la cuantía sobre la que se aplican los porcentajes de las deducciones establecidas por ley para obtener las cuotas que un trabajador ha de aportar a la Seguridad Social. Cabe recordar que las dietas, transporte, ropa de trabajo o material no se incluyen en la base de cotización si no superan el 20% del IPREM mensual (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples). No obstante, la base de cotización sí que tiene en cuenta la parte proporcional mensual de las pagas extras. Son dos pagas extras obligatorias al año, pero algunos convenios tienen más; se han de multiplicar por el número de pagas extras al año que se tengan y dividir entre 12 meses.

Todas las nóminas especifican la base de cotización, habitualmente en la parte inferior del documento.

Base reguladora

La base reguladora es la que determina el dinero de la pensión, aunque no se debe confundir con la pensión de jubilación, ya que tenemos que hacer una serie de ajustes sobre esta base reguladora.

De todos modos, lo primero que se ha de hacer es calcular la base reguladora y, para realizar este cálculo, necesitamos las bases de cotización de los últimos años cotizados, que aparecen en la nómina del trabajador, sin tener en cuenta las pagas extras. Antes de la reforma de 2013, para hacer este cálculo se tenían en cuenta las bases de cotización de los últimos 15 años inmediatamente anteriores a la jubilación (180 meses); pero la reforma llevará progresivamente a tener en cuenta los últimos 25 años (300 meses), por esta razón desde 2013 el tiempo se ha ido y se irá incrementando un año por cada año que pase hasta llegar a los 25 años en el 2022.

Cabe recordar que las bases de los dos años anteriores a la jubilación son contadas por su valor nominal, pero el resto se actualiza según el índice de precios de consumo.

De esta manera, a partir de 2022, la base reguladora será el coeficiente resultante de dividir las bases de cotización de los últimos 300 meses entre 350.

Para calcular la pensión, no obstante, se han de hacer más cálculos y tener en cuenta los años cotizados en la Seguridad Social. Como mínimo, es requisito indispensable haber cotizado durante 15 años para tener una pensión pública, de los cuales dos años se han de haber cotizado en los últimos 15 años. Cumplendo estas condiciones se puede acceder a cobrar el 50% de la base reguladora; a partir de aquí, cuantos más años se haya cotizado, más alto es este porcentaje, hasta llegar al 100% por haber trabajado los años mínimos exigidos, que antes de la reforma eran 35 años, edad que se irá ampliando progresivamente hasta los 37 años. Quien quiera jubilarse a los 65 años cobrando la pensión completa tendrá que acumular una cotización de 38 años y 6 meses en esa edad.

Como la base reguladora es una media de todas las mensualidades, habitualmente es menor que la última base de cotización. Por ello, la pensión de jubilación suele ser menor que el último salario.

De todas formas, cada año que se alargue la jubilación, se bonificará con un 2% anual si se ha cotizado menos de 25 años y un 2,75% si se ha cotizado entre 25 y 37 años. Si se sobrepasa los 37 años, el incentivo anual será del 4%.

Edad legal de jubilación

Antes de la reforma de 2013, la edad legal de jubilación era de 65 años. Con la reforma, esta se irá ampliando progresivamente hasta llegar a los 67 años en el 2027. Cabe recordar que esta es la edad en la que se podrá jubilar teniendo derecho al 100% del importe de su jubilación si cumple los requisitos. 

También puede jubilarse más tarde si lo desea; cada año que alargue su jubilación, se bonificará con un 2% anual si se ha cotizado menos de 25 años y un 2,75% si se ha cotizado entre 25 y 37 años. Si se sobrepasa los 37 años, el incentivo anual será del 4%.

Factor de Equidad Intergeneracional

Nuevo concepto que introduce la reforma de 2013. Se trata de un coeficiente que tiene en cuenta la media de la esperanza de vida en el momento de acceder a la jubilación. Entrará en vigor a partir del año 2019, con el objetivo de que la Seguridad Social pueda hacer frente al gasto en pensionse públicas. De esta manera se garantiza que el Estado pueda pagar las pensiones a pesar del aumento de la esperanza de vida, que supone cobrar la jubilación durante más tiempo, al margen de los años cotizados. En realidad, se cobrará el mismo capital en total, pero como los años de vida son más, las cuotas mensuales se reducen. Esto quiere decir que a medida que aumente la esperanza de vida de la población, la cuantía mensual de la pensión disminuirá de manera proporcional. Este factor se revisará cada cinco años.

Factor de revalorización

Las pensiones se calculan anualmente en función del índice de revalorización. Anteriormente, las prestaciones se actualizaban en función de la evolución de la inflación, el IPC o subida de precios, pero la reforma de 2013 contempla también otros factores para poder garantizar la sostenibilidad del sistema. Así, además de la inflación, ahora también se ha de tener en cuenta la evolución de la economía, del déficit público y los ingresos y gastos de la Seguridad Social. Concretamente el índice de revalorización tiene en cuenta cuatro factores:

  •          Diferencia entre ingresos y gastos de la Seguridad Social.
  •          Inflación media.
  •          Crecimiento en el número de pensiones.
  •          Diferencia entre altas y bajas (tasa de sustitución de las pensiones).

Esta fórmula permite mayores revalorizaciones en años de buena situación financiera de la Seguridad Social y menores, en años en los que se produce un empeoramiento.

No obstante, se ha garantizado que el aumento anual de la pensión no sea nunca inferior al 0,25%, y también que no sea nunca superior a la inflación más un 0,5%. De todas maneras, cuando la revaloritzación sea inferior a la inflación, el pensionista perderá poder adquisitivo.

Factor de sostenibillidad

El factor de sostenibilidad se compone de dos fórmulas:

- Factor de Equidad Intergeneracional, que tiene en cuenta la esperanza de vida (vea definición específica).

- Factor de Revalorización Anual, que tiene en cuenta los ingresos disponibles por parte del sistema público de pensiones a medio plazo (vea definición específica).

Fondo de reserva de la Seguridad Social

Fondo especial de estabilización y reserva destinado a atender las necesidades futuras en materia de prestaciones contributivas originadas por desvíos entre ingresos y gastos de la Seguridad Social.

Informe de vida laboral

El informe de vida laboral es un documento oficial que contempla todos los períodos en los que se ha cotizado a la Seguridad Social. Este documento recuge cronológicamente todas las empresas con las que se ha firmado un contrato de trabajo, especificando las fechas exactas en las que se ha estado dado de alta por cada empresa, con un recuento de todos los días de cotización. Lo puede solicitar todo aquel que esté afiliado a la Seguridad Social.

Jubilación anticipada

La reforma permite la jubilación anticipada voluntaria a los 63 años (antes a los 61), pero se debe acreditar un mínimo de cotización de 33 años. Se preve que en situaciones de crisis la jubilación anticipada pueda ser a los 61 años, habiendo cotizado 33 años. Pero cada año que se anticipe la jubilación sobre la edad legal se penalizará con un recorte de la cuantía de la pensión. No obstante, la reducción no podrá superar nunca el 42% del total.

Jubilación complementaria

Con el objetivo de mantener el nivel de ingresos que teníamos durante nuestra vida activa, podemos complementar la pensión pública de la Seguridad Social con diferentes instrumentos aseguradores y financieros que detallamos a continuación.

Fondos de pensiones: patrimonios sin personalidad jurídica, integrados por las aportaciones de sus partícipes y los rendimientos obtenidos de su inversión, minorados en los gastos de gestión correspondientes.

Plan de pensiones: sistema de previsión personal voluntario y libre, complementario o no de la Seguridad Social, por el cual una persona hace unas aportaciones constantes o variables a cambio de recibir rentas capitales en caso de jubilación, supervivencia, viduedad, orfandad o invalidez.

Plan de pensiones aportación definida: plan de pensiones en el que se fijan las aportaciones de acuerdo con un parámetro determinado y en el momento en el que se produce la contingencia se cuantifican las prestaciones.

Plan de pensiones prestación definida: plan de pensiones en el que se fija la prestación que ha de percibir el beneficiario y se determinan después las aportaciones necesarias para financiarla.

Rescate: a los seguros de vida que estén al corriente del pago de las primas, tendrán derecho, previa solicitud, a recuperar en efectivo el valor correspondiente del capital acumulado en la póliza y reflejado en las tablas de valores fijadas en la misma. En el caso de los seguros de jubilación solo se puede rescatar en caso de paro de larga duración, invalidez permanente y absoluta o defunción.

Reducción: es la disminución del capital asegurado como consecuencia de dejar de pagar las primas.

Valor reducido: es la cantidad a recibir a vencimento en caso que se dejen de pagar las cuotas anticipadamente.

Valor de rescate: es la cantidad a recibir en virtud del seguro en caso que se concluya anticipadamente el contrato. Está especificada en el anexo al título del seguro. El rescate del seguro implica la cancelación del mismo.

Jubilación flexible

Se considera jubilación flexible aquella que se da cuando el pensionista ya jubilado decide volver al mercado laboral, ya que tiene la posibilidad de compatibilizar la pensión con un contrato a tiempo parcial, con la consecuente minoración de la pensión en función de la jornada de trabajo que realice. El límite de reducción de jornada se sitúa entre un mínimo del 25% y el 50%, por la cual cosa, el jubilado tendrá que realizar una jornada de entre el 75% y el 50% de la jornada de trabajo a tiempo completo.

Jubilación parcial

Se considera jubilación parcial aquella que comienza después de los 60 años con un acuerdo entre empresario y trabajador por el que este último reduce su jornada laboral y su salario y accede también a la condición de pensionista, siempre que cumpla con todos los requisitos, excepto la edad, para acceder a la jubilación. Los ingresos se compaginan entre la percepción del salario y la pensión correspondiente a la jornada que se reduce. Esta otra parte de la jornada se ha de cubrir con un nuevo contrato llamado contrato de relevo.

Nivel contributivo o profesional

El nivel contributivo representa a aquellas pensiones que se perciben del Estado cuando ha existido una relación previa del ciudadano con la Seguridad Social. Esto quiere decir que se ha de acreditar un período mínimo de cotización, es decir, un tiempo determinado en el que el trabajador ha cotizado, para tener derecho a algún tipo de prestación del sistema público, en el caso de la jubilación son 15 años.

Nivel no contributivo o asistencial

El nivel no contributivo representa a aquellas pensiones que se perciben del Estado en caso de encontrarse en una situación de necesidad y sin recursos, a pesar de no haber cotizado nunca o el tiempo suficiente necesario para percibir prestaciones. En el caso de la jubilación los requisitos son tener más de 65 años, residir en territorio español y haber vivido en él durante 10 años, dos de los cuales consecutivos e inmediatamente anteriores a la solicitud de la prestación, además de no tener rentas e ingresos superiores a los 5.122,5 € anuales.

 

 

 

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